septiembre 07, 2025

Metástasis



Dicen que el tiempo todo lo cura, como si el amor fuera herida, como si doler significara estar enfermo.

No es una enfermedad que necesita remedio. No hay ungüentos, ni relojes, ni consejos que lo borren.

Amar no es fiebre que baja, ni fractura que el hueso remienda, ni cicatriz que se borra con los días.

El amor no se cura. Y no porque enferme, sino porque trasciende lo que puede remediarse.

Se queda.

En la piel, en la memoria, en el pulso.

En lo que somos después de haber amado.

Solo hay que dejar que nos transforme, que nos enseñe, que nos haga más humanos.

El amor no se cura, porque nunca fue una enfermedad.

El amor no tiene cura, porque hoy llevo en mí fragmentos de quién amé, soy la metástasis de sus memorias.


septiembre 03, 2025

El Aguador


En Troya, existía un joven de extraordinaria belleza y luz. un príncipe y pastor, cuya presencia iluminaba todo a su alrededor. No solo su rostro era hermoso: su espíritu era brillante y sereno, capaz de inspirar sabiduría y calma en quienes lo veían.

Zeus, rey de los dioses, lo observó desde el Olimpo. Fascinado por su resplandor y por la pureza de su alma, decidió que ese joven debía compartir su luz en el cielo.

Transformándose en un águila majestuosa, descendió velozmente, —¿Quién eres tú que iluminas incluso mi cielo? —preguntó Zeus, entre truenos que no lograban opacar la luz del joven.

El joven alzó la mirada rebelde y en tono sereno respondió:

—Soy el reflejo de lo que la tierra olvida de sí misma. Y mi destino no pertenece a mí, sino a quienes buscan la verdad y la luz, mi nombre es Ganimedes.

—Joven Ganimedes, tu belleza y tu luz no pertenecen solo a los mortales. Ven conmigo y serás copero de los dioses, sirviendo el néctar de la inmortalidad.

El joven no gritó ni se resistió; en su corazón comprendía que su destino estaba más allá de la tierra.

—Ve, joven de luz —susurró Zeus —. Que tu chispa despierte lo divino en aquellos que llegan para transformar el mundo.

Zeus tocó su frente, y como recompensa, la luz de Ganimedes se dispersó en millones de estrellas. La constelación de Acuario, el Aguador, emergió, su cántaro derramando luz sobre la tierra como un río celestial. Cada gota era un hilo de chispa divina que conectaba el cielo con los corazones de quienes estaban destinados a nacer bajo su signo.

Y aquí radica la singularidad de Acuario: no es un animal ni un objeto, como todos las demás constelaciones. Es un ser humano que comparte su don con todos, porque la chispa de Ganimedes —su claridad, su capacidad de inspirar y transformar— solo puede representarse en un ser consciente, en un portador de luz que refleje la sabiduría y la creatividad que él trajo al mundo. Su humanidad simboliza el puente entre lo divino y lo humano.

Cada año, en el instante más breve del tiempo, el portal de su constelación se abre, y los Acuarianos nacen con la chispa de su creatividad, inteligencia y un fuego interior que los hace portadores de luz en el mundo.

Y así, la historia de Ganimedes se convirtió en mito y constelación, un puente entre el cielo y los mortales. Su luz eterna recuerda que el humano puede ser la chispa del cosmos, y que Acuario, el único signo humano del zodiaco, lleva en sí mismo la esencia de un joven cuya luz un día cautivó a Zeus y cambió la historia.


septiembre 02, 2025

C A T A R S I S




En el silencio profundo donde todo nace, descubro que la herida nunca fue ruina, sino portal.

Me desprendí del peso de los días grises, como quien se quita un abrigo mojado al sol.

Cada lágrima derramada fue agua sagrada que purificó mi tierra, cada sombra que me cubrió fue la cuna donde germinaba mi luz.

Las lágrimas, que ayer fueron mares sin orilla, se han vuelto ríos claros que me guían hacia la vida.

Descubro que en el dolor también habita la siembra, que el vacío era un campo preparado para florecer.

Soy raíz que atraviesa el pavimento, soy semilla que rompe la oscuridad para encontrar el sol. Y en ese ascenso, la vida me nombra de nuevo.

Respiro profundo, y en ese aliento me reconozco: no soy la sombra que me cubría, sino la luz que aprendió a crecer en la penumbra.

Camino más liviana, con cicatrices que brillan como constelaciones, recordándome que nunca estuve rota, solo estaba transformándome.

Esto es catarsis...

Mis cicatrices se volvieron alas y pude volar al origen sin miedo, renacer de mí misma y celebrar que sigo aqui

más fuerte,

más viva.

más mía.


septiembre 01, 2025

Quimera



Te sentia desde antes de conocerte,como un viento que acaricia mi alma,como un faro que anuncia tu presencia en la orilla de esta vida tempestuosa.

Eres quimera que se aproxima, el susurro de un futuro inesperado, la promesa que danza entre la bruma y hace latir mi sentenciado corazón.

Aún no toco tus labios, ni reconozco tu perfume en la multitud, pero ya ardes en mi pensamiento, luminosa, virtuosa ...inevitable.

Te espero en cada instante que nace,en cada sombra que se ilumina, porque sé que pronto cruzarás mi cielo.


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